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Hola emprendedora feliz de la vida!.

Quiero contarte que tú y yo nos parecemos.

¿Has tenido una idea de negocio que te tiene motivadísima, pero no sabes a quién ni como transmitir lo buena que es?

Pues bien. Yo tuve una de esas ideas.

La Materialicé en un emprendimiento el año 2010, y se llamaba Feliz de la Vida.  ¡Sí!, leíste bien. Llevaba el mismo nombre de mi actual negocio.

Por lo mismo, en este post quiero contarte cómo evolucionó mi negocio y las 3 claves del Marketing Emocional que me hubiera gustado saber en aquellos años.

Comenzaré entonces, por compartirte la historia de Feliz de la Vida. Mi historia.

Ponte cómoda porque resultó ser un poquitín larga, pero le servirá a tu alma emprendedora. Créeme.

Seguir mi pasión sin un plan estratégico

Básicamente, en aquellos años, trabajaba bajo una propuesta que se caracterizada por la traducción tangible de sentimientos y emociones, a través de diseños que provocaran bienestar y felicidad en las personas.

Diseñaba productos textiles y gráficos que inspiraran a mis clientes que mantenían viva su alma infantil.

Feliz-de-la-Vida-maker

¿Pero en que me equivoqué te estarás preguntando?

Ommmm, aquí voy.

OK. Ya trabajaba las emociones en ese entonces.

En mis años universitarios, ya despertaba en mi, el interés por el Diseño y las emociones. Por lo mismo, realicé mi tesis de grado y posterior titulación profesional bajo la temática del Diseño Emocional.

Realmente sentía que tenía una visión especial del Diseño.

Pero lo que vino después, fue miedo. Ser diseñadora recién egresada y trabajar bajo tus propias metodologías, se alejaba de lo que siempre te enseñan: “obtén experiencia, antes de encontrar tu camino”.

Y por lo mismo, traté de enfocarme en la producción de mis productos con carga emocional pero no la gestión de ellos, es decir sin un plan estratégico.

Hasta que un día, me di cuenta que lo que estaba haciendo, no me estaba conduciendo a la vida que siempre había soñado.

Pasaba mis días creando y siendo feliz como diseñadora, pero nunca visualicé que también debía ser una buena vendedora de mis diseños. Osea, mis productos tenían que salir del taller!. Y eso no estaba ocurriendo.

Por lo mismo, me despedí de mi máquina de coser. ¡Au revoir! y a la bodega.

Puedo decir que pasé semanas con el corazón roto.

Cómo pasar de ser una Maker en Feliz de la Vida, a una diseñadora de Marcas y contenidos con emoción

Luego de decidir dar término al proyecto Feliz de la Vida (versión Maker), tenía que reinventarme.

Decidí Estudiar un Diplomado de Crossmedia Digital, que reunía estudios de Web, gráfica, video y animación. Quería comenzar a profundizar en las herramientas visuales para comunicar los proyectos de mis futuros clientes.

Lo que en ese entonces pensaba que le había hecho falta a mi negocio recién cerrado.

Junto con una compañera, nos hicimos amigas y luego socias de una empresa de Diseño Gráfico Digital. Trabajamos ayudando a numerosos emprendedores en dar soluciones de Diseño Gráfico digital, como nuevas marcas, imágenes corporativas y sitios web, dando inicio a sus sueños.

Pero en el camino, me di cuenta que algo andaba mal.

Mis clientes conocían al revés y al derecho su producto o servicio, pero no sabían hablar de él, más allá de sus características físicas o beneficios tangibles.

No se habían detenido a encontrar el valor de su marca, eso que los haría brillar sobre el resto.

Mis clientes sólo nos pedían un sitio web porque “hay que estar en la web” y no la veían como un arma poderosa de ventas, ya que no sabían que poner en ella ni que contenidos comunicar.

Por lo mismo, el contenido que entregaban para construir su web, carecía de mensajes profundos y que aportarán valor a su marca.

De alguna forma, sentía que no estaba ayudando como profesional, de la forma en que me hubiera gustado.

Y como nada cambia, si uno no cambia, tres años más tarde, decidí retomar el mundo de las emociones y sus estudios en el Marketing y Diseño y dejar atrás mi agencia, coincidiendo que mis socios se fueron a vivir al extranjero.

Feliz de la Vida siempre fue un proyecto que caminaba junto a mi en silencio y con una gran nostalgia. Así que decidí retomarlo pero con un nuevo enfoque: Transformar las ideas de negocio de emprendedores, a marcas adorables que enamoren a sus clientes.

Creo firmemente que trabajar los cimientos de tu marca, antes del Diseño, es lo que llevará un negocio al éxito y sobre todo, a enamorar a través de un vínculo afectivo con sus clientes.

Ahora, veo que puedo ayudar a las emprendedoras como tú, a llegar a sus clientes ideales y enamorarlos de un flechazo.

Guiarte a ti como emprendedora, para lanzar tu negocio al mundo, es mi pasión.

Las 3 claves del Marketing Emocional que me hubiera gustado saber en aquellos años.

1. Tener claro a quién va dirigido tu producto o servicio.

Enfocarme en mi propia valoración emocional, creyendo que el mensaje llegaría a personas similares a mi, casi por arte de magia. ¡gran error!.

Por lo tanto, saber a quien te estás dirigiendo y comunicando, es la clave.

No tengas miedo a limitar a tu audiencia. Si intentas ofrecer de todo, para todo el mundo, lo único que lograrás será hablarle a nadie y tu mensaje se perderá en el triángulo de las bermudas (very sad).

Mientras más especifico sea tu público, más eficaz será tu comunicación de Marca.

Debes hacer una investigación sobre sus intereses, sentimientos y motivaciones para poder entenderlo y así podrás entregarles lo que ellos necesitan, bajo un vínculo emocional y de confianza.

Tu cliente ideal necesita ser comprendido, y eres tú quien debe entregarle lo que ellos buscan ( tranquilidad,seguridad, diversión, etc.), para que vuelvan a necesitarte una y otra vez.

2. Tener claro el valor de tu marca con el cuál destacarás dentro de tu competencia.

Mi gran error fue enfocarme en la diferenciación por diseño y no por el mensaje comunicacional.

Aquí debes hacerte la gran pregunta: ¿Qué es lo que te hace única?, y la gran respuesta siempre tiene que ser por beneficios emocionales y no funcionales.

Debes establecer como quieres hacer sentir a tus clientes y como transformarás su vida después de que hayan utilizada tu producto o servicio.

El valor de marca es el motivo por el cual te comprarán a ti, y no a tu competencia. Y sirve para satisfacer y conquistar las expectativas de tu audiencia.

3.  Comunicar tu mensaje de forma coherente y con empatía.

Comunicar no es hablar solamente de tu producto y lo maravilloso que es. Y es error de muchos negocios.

Puede ser una piedra en el zapato si es que no tienes tiempo para comunicarte con tus clientes, por estar ocupada en el tejemaneje de tu negocio.

Por lo mismo, no sólo debes ocuparte de tu pasión, sino también comunicarla al mundo.

Tus clientes esperan algo que va más allá de tus productos, quieren sentirse comprendidos a través de historias mágicas y aportando valor, por medio de la empatía.

Debes lograr que sientan algo al leerte, escucharte o al enterarse de tu marca, y dejar una huella emocional que perdure en el tiempo.

Para esto, debes tener una forma más humana y emocional para comunicarte, creándole una personalidad a tu marca a través de una voz con un carácter definido y por medio de una emoción que represente a tu negocio.

He querido compartir mi historia contigo porque…

Creo firmemente que el pasado no es en vano, y que nos deja grandes enseñanzas para mejorar nuestra vida.

Ahora tengo mucha más fortaleza para enfrentarme a todo lo que conlleva tener un negocio propio y sé que sólo irá en aumento porque así lo he decidido.

Compartir estas experiencias hace que pueda aportar un granito de arena para ayudarte a ti y muchas emprendedoras con sueños por cumplir.

No podría estar aquí y ahora hablándote de como impulsar tu emprendimiento, si nunca hubiera fallado anteriormente en el mío.

Sé que tú también quieres un negocio que enamore a tus clientes y que te prefieran por sobre la gran competencia que está a  sólo un clic de distancia.

Puedes pagar a Google por posicionarte en los primeros lugares de búsqueda, pero esto no va a dar resultado si no trabajas los cimientos de tu negocio.

Si ya me vienes leyendo hace un tiempo, sabrás que para que un negocio tenga éxito, debes pensar en tu cliente soñado, en cómo quieres llegar a él, conociendo sus emociones más profundas y la forma en que te comunicarás con él, de una forma estratégica.

Las marcas Adorables son las que llegan al corazón de sus clientes y es ahí donde debe estar tu marca.

Así que recuerda: ninguna persona es igual a ti. Tus talentos, experiencias y fortalezas te hacen única, y por lo tanto tu negocio brillará con absoluta honestidad.

Y tú ¿tienes una historia que contar?

Puedes dejar tu comentario acá abajo, para aprender de tu experiencia. ¡Atrévete!.